17.4.15

Adiós

Ha pasado el tiempo desde la ultima vez que sentó frente a la computadora y escribió una entrada. Ha pasado el tiempo, un poco mas de un año, desde que abrió una cuenta en blogger y decidió que era tiempo de tener su propio blog. Escribió una entrada, una primera entrada, en donde las palabras se le trababan, las teclas sonaban duras, el lienzo era demasiado blanco, demasiado grande; aquellas hormiguitas negras, letras pixeladas, no parecían suficientes para pintar el blanco en negro. Pero el tiempo fue pasando, las teclas se ablandaron con el uso, los dedos se acomodaron al baile, el constante traqueteo se volvió normal. Las palabras salían, o al menos eso creía, con mucha más claridad. Llenar el lienzo ya no resultaba difícil. Se volvió algo entretenido, esperado cada día. Los comentarios, las visitas, la alimentaban más que el mismo oxígeno. Se sentía llena, realizada. Feliz. 

Pero el tiempo fue pasando, y las cosas fueron cambiado aunque ella se negara. Dejó de sentir regocijo, actualizar se volvió una obligación, los comentarios le parecían falsos, puro spam que la amargaba. Lo intentó, lo intentó con todas sus fuerzas. Pero cuando las cosas cambian, cuando la vida cambia, no se vuelve a ser como antes, no se puede. Mejor, peor, pero siempre diferente, comprendió.

(Pero en ese instante, intentando explicarse a un público conocido y sin embargo también, tan desconocido, volvió a sentirse la reina del baile. Una escritora. Una bailarina experta. Sus palabras eran magia y construían castillos, ¿verdad? Sus reflexiones eran importantes creía creer. No lo sabía. O en realidad, sí. Eran puros desvaríos intentado justificarse, y aunque intentara parar, simplemente no podía callarse.)

Se fue, volvió, decidió que había que encarar las cosas de otra forma. Lo hizo. Funcionó. Por un tiempo. Al final lo aceptó. Ya no era la mismo. Ya no podía ser lo mismo. Ya no sentía lo mismo teniendo un blog. Ya no puedo llevar un blog.

Lo siento, chicxs. Acá estoy, después de tres meses sin actualizar, con una historia patética en tercera persona, intentandoles explicar qué pasó, qué va a pasar.

En realidad, no tengo palabras porque todavía no termino de entenderlo yo. Simplemente, ya no puedo, ya no quiero. ¿A que voy con todo esto? Decidí cerrar el blog.

Como les dije hace tres meses, encarar las cosas de otra forma parecía lo mejor, porque el blog era algo que me encantaba (tiempo pasado, si). Pero la verdad, desde septiembre, cuando desaparecí, las cosas habían dejado de ser igual. Y por más que lo intenté, no puedo volver a sentir el amor, la emoción, la alegría.

Me tengo que ir.

Es tan simple como eso. Necesito irme. Acabo de empezar una nueva vida, de despedirme de todo, de abrazar lo nuevo y desconocido. Y pensé que en estos momentos seria cuando más me aferraría al blog, algo que me recordara casa- Pero no. 

Disculpen por desvariar, sigo pensando que les importa saber, escuchar. Disculpen de verdad, los invito a irse si lo desean, la función ya se terminó, no más monólogos por acá. Estoy intentando poner en palabras lo que siento, pero la verdad que mi cabeza está patas arribas y es difícil explicarlo. O quizás es muy sencillo, tan sencillo que duele: me aburrí. La mención del blog no me produce más que indiferencia. Quedó en el olvido. Quedó atrás como tantas cosas que dejé, que estoy dejando. No es que sintiera el blog como un carga de una vida anterior que se terminó, o quizás si. No lo sé. Ojalá supiera bien que me pasa para decirles, se merecen es una explicación. Pero no lo sé. No todavía. No sé si quiero saberlo tampoco. 

Es mucho mas fácil cerrar el blog (aunque no pienso borrarlo, no estoy preparada para eso). No voy a volver. No lo voy a hacer. Quizás piensen que me precipito, que quizás cuando las cosas se acomoden vuelva. Disculpen, chicxs, pero no. ¿No sintieron alguna vez la sensación de final? ¿Cuando las cosas se agotan, se rompen? ¿Cuando las etapas se dan por finalizadas? Se acabó. Game over.  

Así que quiero agradecerles, aunque las palabras me falten. A cada persona que leyó o solo vio el blog, a los que me siguieron, a los que comentaron alimentando mi felicidad, a los que marcaron mis errores y me ayudaron a crecer, a Anto, a Laura, a Gime, a la Comunidad Blogger. Gracias. Gracias. Me llevo los mejores recuerdos, los mejores momentos de ustedes, de su apoyo incondicional. Me los llevo en el corazón. Me ayudaron a crecer, a dar este paso, a cerrar etapas para abrir otras.

Gracias.

No me alcanzan las palabras para explicarles el amor que siento por ustedes. 

Así que supongo que este es el fin. 

Adiós, queridxs.

Adiós, Rincón de Tinta.

5 comentarios:

  1. Hola Cande!
    Tus despedidas me ponen triste. Pero a la vez te entiendo porque el blog fue una etapa para vos, la vida sigue y así es cómo decidiste enfrentarla. Además estás empezando una nueva etapa que es muy diferente y tiene demasiados cambios. Y los cambios a veces son buenos pero nunca son fáciles y requieren que les prestes más atención. Por eso espero que esta nueva etapa te llene de sorpresas y experiencias que te ayuden a seguir creciendo y que te ayuden a seguir encontrándote a vos misma.
    Se te va a extrañar pero te deseo lo mejor... y te voy a stalkear por fb para ver en qué andas por allá arriba.
    Un abrazo, nena!

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  2. ¡No podes dejar el blog! No podes cerrarlo o abandonarlo, o lo que sea :( ¡Quiero que te quedes!

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  3. Ay Cande, no te miento si te digo que de nuevo me has hecho llorar, a veces pienso que estamos conectadas, hoy de nuevo volví a subir una entrada porque no decido si irme o quedarme, es así es como vos decís, las cosas cambias y lo que antes era nuestro cable a tierra pronto hay que soltarlo. Pero esto no es sobre mi, es sobre vos, y todo lo que se viene en tu vida. El blog llegó a su fin pero pronto habrá otro espacio donde seremos nosotros mismos. Espero que todo vaya de maravillas, que disfrutes, que aprendas, que vivas. Nos leeremos en otro lado o no, pero hay que cerrar etapas para seguir adelante.
    Exitos en todo! Y a sonreir siempre. Te quiero!!

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  4. Cande! Tus entradas de adiós me entristecen tanto. No quiero decirte que tenés que seguir con el blog porque sería obligarte, no quiero decirte que te olvides para siempre de esto porque no quiero que lo olvides. Es extraño. Sé que empezas una nueva etapa en tu vida, que vas a arrancar de cero y es entendible que quieras dejar esto también atrás. No importa. Ahora lo único que importa es tu felicidad. Suerte en todo lo que se viene. Un beso enorme!

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  5. ¡Zia! ):
    Me puse super triste al leer esta entrada, estuve a punto de lagrimear. De verdad que quisiera que te quedarás, pero pienso que pedirte algo que decidiste dejar solo porqué extrañaré verte por aquí, comentar en tus entradas y ver tus comentarios en las mías, sería algo egoísta. Realmente espero que recuerdes y que hayas aprendido de este pequeño trozo de tu vida y que esta nueva etapa en tu vida sea increíble, espero que aprendas muchas cosas, que te crees a ti misma (porqué eso de descubrirte a ti mismx es basura, tu mismx te creas cada día) y que seas muy, muy feliz. Te deseo mucha suerte, gracias. ¡Un abrazo enorme!

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